Este lunes, Ana Rosa Quintana ha reaparecido y lo ha hecho por la puerta grande en su magazine matutino repartiendo zasca tras zasca al Gobierno de Sánchez. La periodista ha ido recordando cada mentira, incoherencia o incongruencia que ha tenido esta ejecutiva que nos gobierna con todo lo relacionado en cuanto a la gestión del Coronavirus.

Los medios progresistas, sin embargo, en vez de aplaudir las declaraciones verídicas de la periodista madrileña, se han dedicado a darle un protagonismo absurdo al nuevo look de esta, cómo si este hecho fuera un asunto de Estado que importase a los españoles.

Si por algo destacan hoy por hoy los medios del espectro de la izquierda, es por el servilismo extremo que tienen hacia la ejecutiva de Sánchez… y también hacia Iglesias. Un mero detalle sin importancia, cuando un personaje público no comulga con las ideas progresistas, este tipo de periodismo panfletario, lo que acaba haciendo es poner en el punto de mira al protagonista en cuestión para que sus lectores borregos desprendan odio y furia hacia su persona.

En el caso de ‘AR’ no han buscado que se la linche con un titular incitando al odio o la crispación hacia ella, pero sí que han intentado ridiculizarla por su nuevo corte de pelo, algo que a mi juicio es una falta de respeto hacia esta gran profesional de los mass-media.

La madrileña no será la perfección personificada y como mortal que es también tendrá sus equivocaciones, o incluso habrá cosas con las que se pueda discrepar o matizar en sus declaraciones. Pero de ahí a que los medios voceros intenten mofarse de sus opiniones por no estar al servicio del Gobierno y pretendiendo dar un protagonismo innecesario a su nuevo look, me parece completamente deleznable.

Los de la línea conservadora, por el contrario, sí que han resaltado las palabras de la reina de las mañanas, como tiene que ser y porque ha dicho verdades como puños, algo de lo que tienen que aprender los medios ‘progres’ afines a Sánchez, que mucho se jactan de ser imparciales y transparentes… Cuando la realidad es otra. Rara vez los vemos a estos acólitos de la plumilla siendo críticos con los ‘suyos’ ¿Por qué será? Si muchos de los medios de la izquierda e independentistas atacan a Ana Rosa Quintana por su peinado es señal de que esta gran profesional hace las cosas bien.

Hoy por hoy, son muy pocos los periodistas de primera línea que se atreven a ser críticos con el Gobierno Socialcomunista o lo que es lo mismo, en la actualidad, discrepar con el PSOE y Podemos o el discurso políticamente correcto, acaba convirtiéndose en sinónimo de adentrarse en un tobogán en el que en la bajada final te esperan un banco de pirañas dispuestas a comerte sin dejarse ni el más mínimo de los huesos.

Si hay algo por lo que me considero un ‘Ana Rosista’ es por la educación y las formas que tiene la periodista a la hora de abordar los temas que trata dentro de su programa matutino. Lógicamente habrá asuntos en los que yo pueda discrepar, pero eso creo que nos pasa a todos con cualquiera de las personalidades que aparezcan en televisión o la prensa escrita.

Tanto Ana Rosa Quintana como Vicente Vallés o incluso mi paisano don Iker Jiménez considero que son periodistas de raza que espero que se mantengan durante mucho tiempo en parrilla, porque necesitamos más gente como ellos y menos voceros que contenten a los Gobiernos.

Artículo de Jonathan Turrientes recogido del medio de opinión Minuto Crucial